Play list – Javier Maculet

Q: Are We Not Men? A: We Are Devo! es el primer álbum de la banda de New Wave, Devo. Fue lanzado en julio de 1978.
El álbum fue producido por Brian Eno que decía que era la mejor banda en vivo que jamás había visto, la banda logró ponerse en contacto con Eno cuando consiguieron entregarle un demo a David Bowie durante un show en Cleveland.

Compartían la actitud “nunca confíes en un hippie” del punk pero según uno de sus miembros Mothersbaugh: “Nosotros pensamos que los punks nunca habían aprendido nada del fracaso de los hippies. La rebelión siempre es anulada y transformada en un nuevo objeto de consumo.” Dice también que en algunos conciertos “Montones de obreros hippies se echaban furiosos sobre el escenario intentando pararnos, a veces llamaban a la policia”.

Los shows de Devo comenzaban con un jingle de sintetizador grandilocuente “Devo Corporate Anthem” como un símbolo de que la individualidad y la rebelión eran obsoletas, también se vestian de forma idéntica para que nadie pudiera saber quien era quien y para ellos el uniforme realmente imbécil eran los blue jeans del rock.

Fuentes:
Simon Reynolds: Post punk, Romperlo todo para construir de nuevo.
Wikipedia

+ Videos e Info en Rollingstone
Mark Mothersbaugh Looks Back at 9 Classic Devo Videos

Play list – Javier Maculet


Estos días se ha ido Walter Becker el 50% de Steely Dan, unos perfeccionistas a la hora de grabar que sometían a los músicos a largas sesiones hasta encontrar la toma perfecta. Queda constancia en la limpieza y belleza de sus grabaciones y cierto virtuosismo instrumental.

La revista Guitar Techniques les dedicó una edición, una publicación fantástica que te permite acercarte a las técnicas de los guitarristas que acompañaron estos maestros, incluida la propia de Walter Becker:”It helps for musicians to know that it’s either going to happen there and they’re going to know about it and be on the record, or not.

Las canciones del grupo las conocí por primera vez en la furgoneta de Paski, en un viaje de Bilbao a Anoeta para asistir a un concierto de The Clash en 1981 y desde entonces recurro a sus escucha de vez en cuando.

Me he inspirado alguna vez en sus giros armónicos, hay temas que me encantan y aunque mi estilo y posibilidades esté bastante alejado, los considero uno de mis grupos favoritos.

Cuando escuchaba en mi juventud este disco la verdad es que no hacía caso ni entendía del todo las letras. Pero me encantaba su fuerza y lo escuchaba una y otra vez en los bares de Bilbao. Hoy en día me animo a tocar la guitarra en parte con ese estilo.

En el libro de Simon Reynolds sobre Postpunk aparece el texto:
“La sentencia de muerte del punk llego el 28 de Octubre de 1977, cuando salió Never Mind the Bollocks. ¿Era eso a lo que había llegado la revolución? a algo tan prosaico y convencional como un LP, pura mercancía consumible”.
Las letras y las voces de Rotten eran incendiarias, pero el sonido contundente de la guitarra de Steve Jones y la soberbia producción de Chris Thomas – muchas capas, sonido brillante, estructura sólida, daban como resultado un rock duro que contradecía la reputación de ineptos musicales de la banda”.